7-7-2026 CALLEJON DEL TORO



Afotando y documentando Toledo. 7-7-2026. Callejón del Toro, la historia de este callejón e incluso os contaré en el blog quien fue San Fermín y posiblemente os impacte porque no será lo que habéis oído normalmente… 

En este día de San Fermín, tan taurino, he pensado que estaría bien poneros el callejón toledano del “Toro”.


Pero como siempre os recomiendo que veáis el blog, ya que si no, no lo conoceréis en detalle y además lo podéis ver desde diferentes ángulos. 


Luego os cuento alguna curiosidad del Santo que da nombre a este día, San Fermín pero… vaya racha de callejones que llevamos, si mal no recuerdo desde que empecé por Santo Tomé, luego puse Alfileritos, luego el Callejón de Jesús y ayer el Callejón de Jesús y María, vaya racha, pues hoy otro más estrecho aun que los que os he mostrado estos días… ya mañana creo que me iré a cielo abierto Jajajajaja.

Lo que os muestro hoy es el Callejón del Toro… 

Un callejón del Toro, alejado de los círculos más turísticos de Toledo, y que por eso creo que está un poco olvidado y dejado….

 No todo son las MARAVILLOSAS VISTAS QUE OS MOSTRÉ AYER, Toledo, también es esto.

Un Toledo que en plena celebración de San Fermín,  también tiene su nombre dedicado a este animal tan español.

Y hasta cierto punto la leyenda dice que está relacionado con encierros…  pero hay varias versiones…. 

Lo primero ubicaros, ya que este Toledo un poco dejado, se encuentra en pleno barrio templario, entre San Justo y San Miguel; comienza en la Plaza de San Justo, a la vuelta del antiguo Hospital Soliss, y acaba en la calle del Cristo de la Calavera.

Es una zona llena de leyendas y misterios… 


Creo que es fácil de encontrar, y según cuenta la tradición toledana su nombre se debe a que un toro que se había atascado de los toriles se atascó con sus cuernos en esta calle y que los toledanos lo consiguieron reducir gracias  a la estrechez de sus muros. 


Aunque tenga su parte de leyenda no es descartable ya que el Corralillo de San Miguel (Cerca del Alcázar) era antiguamente el Corral de Vacas, pudiéndose escapar algún toro y llegar hasta ese punto.

Aparte de que hasta 1865 se celebraban corridas de toros en Zocodover y le trasladaban corriendo hasta la plaza…

La media leyenda o media historia cuenta que un toro que iba a Zocodover a ser toreado  se escapó de los toriles situados en el Corralillo de San Miguel causando gran pánico entre los toledanos.
 
El toro era enorme y bajó lanzado toda la cuesta abajo hasta llegar a San Justo, donde paró el toro, y los toledanos de la época consiguieron que no fuera por otras zonas pero el animal era fuerte, muy grande,  y todos los esfuerzos por reducirle eran en vano.

Hasta que a alguien se le ocurrió llevar al Toro al callejón donde el animal quedó atrapado en sus paredes, donde se agotó al quedar atascado y se le pudo llevar con su manada. 

Venga y si os digo que este hecho lo sitúan en el Toledo del año 1778 según el historiador Moraleda, quizás le deis más crédito….O menos...

Otras teorías indican que el nombre de este callejón es debido a algún noble, pero queda más chulo creo yo que sea debido a esta pequeña historia aunque tenga mucho de ficción. El apellido Toro es muy común en Toledo. 

Esta otra teoría del muy común apellido Toro en Toledo indica que en el Barrio de San Justo, se ubicaron varios viticultores de la zona de Toro (Zamora) y como antes se quedaban con el apellido de su origen pues se quedó con Callejón del Toro….

Famoso fue en el siglo XVI, el Doctor Toro, que como curiosidad trataba las enfermedades de transmisión sexual….


Que cada uno crea lo que quiera, para eso Toledo tiene versiones para todos los gustos, jajajaja, y yo solo soy de fotos.

Otra curiosidad es que este callejón es de los más estrechos de Toledo pero no el que más…. 

Antiguamente este callejón tenía incluso una verja que permitía cerrar el paso. La verja estaba en el callejón, en la parte que daba a la Plaza de San Justo, es más si lo visitáis aún están los huecos donde estaba enclavada la verja, una verja que desapareció a finales de los años 60. 


Otra pequeña historia toledana y curiosa creo del Toledo menos conocido. 

Pero como adorno a mis fotos os cuento algo poco conocido de San Fermín, pese a que este santo ni estuvo en Toledo  ni nada parecido… pero prometedme ver el blog porque os gustará.


¿Sabéis quién fue San Fermín?

En plan de broma y como se lo contaría a mis amigos os podría decir que según cuenta la leyenda, San Fermín era hijo del jefazo romano de Pamplona hacia el siglo III.

Llegó a Pamplona, un cura francés que estaba de visita por aquí, llamado San Saturnino, y lo convirtió al cristianismo, así que se fue a Toulouse (Francia) a hacer un máster de obispo y volvió para liberar al pueblo trabajador de sus supersticiones.

Luego regresó otra vez a Francia, cristianizó a miles de paganos y se quedó a vivir en Amiens. 


Alguna bronca debió de tener con las autoridades, porque acabó torturado y degollado en Francia. Su cuerpo reposa en Amiens, aunque anda repartido por ahí en forma de reliquias (en Pamplona hay tres).

La verdad es que con este curriculum, es una ironía que le den tu nombre a una fiesta famosa en todo el mundo pero así es la vida, de todas formas en Pamplona no todo son fiesta en su nombre ya que se le hace una procesión muy bonita el día de su onomástica y él, en agradecimiento, les hace  a los pamplonicas de doblador en los encierros protegiendo a los corredores: es lo que llaman el famoso “capotico de San Fermín”. 

Si me pongo serio con San Fermín os diré que la tradición narra que el presbítero Honesto llegó a la Pamplona romana, enviado por San Saturnino para evangelizarla, y que el senador Firmo se convirtió al cristianismo con toda su familia.

Fermín, su hijo, fue educado por Honesto y, cuando tuvo diecisiete años, comenzó a predicar por los alrededores.

Más tarde, a los veinticuatro, fue consagrado obispo por Honorato, quien era prelado de Toulouse. 

Fermín marchó a predicar el Evangelio a Francia, en un primer momento, estuvo en Aquitania, Auvernia y Anjou; más tarde, en Amiens, donde consiguió muchas conversiones, pero le apresaron y tras previo paso por las cárceles francesas fue decapitado un veinticinco de septiembre. 

Su cuerpo fue sepultado en secreto por algunos cristianos, y apareció siglos después, el trece de enero del año 615, en el episcopado de san Salvio, y fue trasladado a la cercana ciudad: unos magníficos relieves góticos del siglo XV, labrados en el trasaltar de aquella catedral que conserva los restos del santo, cuentan esta historia. 


Mucha gente ha oído hablar sobre San Fermín o, por lo menos, conoce su nombre gracias a las fiestas que se celebran en Pamplona en su honor pero pocos saben, que su historia, al igual que la de otros santos, es una leyenda que para muchos estudiosos carece de base histórica.

A pesar de ello, Amiens y Pamplona siguen rindiendo culto a este santo y miles de personas en el mundo han oído hablar de él gracias a las fiestas de San Fermín. 


Y es que la leyenda nació hacia el siglo IX en la localidad francesa de Amiens, y desde allí llegó a Pamplona en el siglo XII, convirtiéndose en un santo de devoción para cientos de pamploneses. 


La leyenda del bueno de Fermín cuenta que Firmus, senador romano tenía un hijo llamado Fermín, y como os he dicho antes, encomendaron la educación de Fermín al sacerdote llamado Honesto.

Honesto cuando le enseñó lo básico mandó a  Fermín a Toulouse y pidió al arzobispo de la localidad que lo ordenase sacerdote para que pudiese predicar la fe cristiana. 

Así lo hizo, y Fermín volvió a Pamplona con la misión de evangelizar, consagrado ya como obispo, donde permaneció hasta los 31 años, antes de marchar a Francia como os he contado más arriba pero lo que no os he dicho es que convirtió, según cuenta la leyenda, en tan sólo cuarenta días, a tres mil personas. 


Razón esta por la que lo metieron en la cárcel, y lo degollaron en secreto un 25 de septiembre, que es la fecha en la que se recuerda su martirio. 

Esta leyenda se originó en la Edad Media y fue evolucionando a medida que ha sido transmitida de generación en generación.

Esta  leyenda de Fermín llegó a Pamplona por primera vez hacia el siglo XII, cuando el entonces arzobispo de Pamplona, Pedro de París, tuvo noticia de ella y trajo consigo una reliquia que fue depositada en el altar de la Catedral de Pamplona.


Con el tiempo, el culto se fue extendiendo a toda Navarra. 


Para los habitantes de Pamplona, que existiera un santo que, además, había sido el primer arzobispo de Pamplona, fue un auténtico hallazgo; cambiaron parte de la historia francesa adelantando la evangelización de la capital navarra al siglo I, dato que contradecía la fecha de la leyenda de Amiens, que la situaba en el siglo III.

Distintos cronistas navarros recogieron esta versión y la fueron adornando cada vez más.

Con el paso del tiempo, el culto a San Fermín se fue acrecentando en las dos localidades, Amiens y Pamplona. 



Había mucha polémica entre ambas ciudades ya que ambas se querían ganar el honor de ser más de San Fermín, pero finalmente decidieron fundir ambas tradiciones y fueron recogidas en un libro. 

Y seguramente algún taurino o algún devoto  me regañe pero esta leyenda no tiene base histórica como han dictaminado grandes estudiosos del tema navarros.

Uno de los datos clave que ha ayudado a ver que se trataba, como en otras ocasiones, de una leyenda sin base histórica ha sido situar la historia en los siglos I (Pamplona) y III (Amiens).

En el caso de Pamplona, la Cristianización no llegó hasta el siglo III, y en Amiens tuvo lugar, incluso, algunos siglos más tarde. Además, hasta el siglo XII no hay en Pamplona ninguna referencia clara respecto al santo”. 


Junto a ello, el hecho de que San Fermín no tuviese ninguna iglesia, ni ermita a su nombre contribuyó a confirmar dicha teoría.

Y es que no era lógico que un arzobispo de una ciudad como Pamplona no registre ninguna iglesia o ermita a su nombre hasta el siglo XVII.



En Pamplona, la primera iglesia que lleva su nombre se construyó en la Milagrosa, en la década de los años 50 del pasado siglo, y las primeras ermitas datan del siglo XVII.

 
Como curiosidad deciros que ACTUALMENTE la Iglesia Católica todavía no se ha pronunciado respecto al santo navarro, Jajajajaja, y ya han pasado algunos años…

Actualmente, tanto en Pamplona como en Amiens el culto a San Fermín sigue atrayendo a cientos de personas y las fiestas que se celebran en su honor en la capital navarra congregan cada año a miles de visitantes de todas parte del mundo que, a falta de conocer su historia, han oído hablar alguna vez del patrono de Navarra. 


Y bueno como os he dicho en Toledo no tenemos nada relacionado con san Fermín de quien dicen que con su manto llevó a un toro escapado a corrales, pero tenemos el callejón del Toro que creo que pasa como con el santo navarro y la leyenda supera la realidad…  


Y yo no os aburro más, pero INISISTO QUE VEAIS EL BLOG, porque veréis este Toledo menos conocido y para mí con encanto.


Recordad que daré a me ENCANTA al leeros…. Los días que no pueda contestar…  y que SOLO ESPERO QUE OS GUSTEN LAS FOTOS de este modesto aficionadillo a la fotografía, y para cualquier duda os responderé en mi página de Facebook o en mi blog…

Y como siempre os recuerdo que se pueden ver estas cosas y otras más en mi blog, ADEMAS SI NO VEIS EL BLOG, NO ENTENDEREIS MUCHAS COSAS QUE OS PONGO, Y OS QUEDAREIS A MEDIAS, YO CREO QUE ES NECESARIO…  os lo recomiendo;
 

YO NO GANO NADA, PERO ME AYUDA Y ANIMA A SEGUIR…  SOLO PRETENDO ACERCAR TOLEDO Y HACEROS SENTIR TOLEDO.

Nunca olvidéis que una IMAGEN vale más que MIL PALABRAS. El componente más importante de una cámara está detrás de ella. Y QUE LOS TEXTOS SON UN ADORNO A MIS FOTOS.

Por cierto si alguien quiere ver todas mis publicaciones, en el blog no se borra nada, y son 13 años a diario, y hay un buscador para encontrar todo lo publicado… 

“El verdadero propósito es buscar cada día un ratito de felicidad”

Feliz día de San Fermín.





















GRACIAS A LOS QUE HABÉIS VISTO HASTA AQUÍ, ES SEÑAL QUE VALORÁIS LAS FOTOS.

 

https://joseherfer.blogspot.com/

 


Comentarios

  1. Feliz día de San Fermín. Eso es, entre callejones anda el toro. Y San Fermín con la pañoleta. Jajaja. No será el ultimo. Jajaja. En pleno barrio Templario entre plaza de San Justo y calle Cristo de la Calavera, está ubicado este callejón del Toro. Como tú cuentas es posible el atasco de un toro por la estrechez del callejón, de hay su nombre. Jajaja. También es posible que fuera por vecino procedente de Toro (Zamora). Tus fotografías estupendas dan vida a este callejón estrecho y con pendiente.
    Buen día

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Jjajajajja, mañana salimos al aire libre, un placer habertelo mostrado y me alegro que te hayan gustado las fotos, feliz dia

      Eliminar
  2. Buenas tardes, magnífico blog con unas fotos espectaculares gracias, muy bonitas fotos del callejón y sus leyendas, feliz día 👍👏👏😍🫂😘😘

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Gracias de corazón y me alegro que te hayan gustado las fotos y feliz día

      Eliminar
    2. Gracias de corazón y me alegro que te hayan gustado las fotos y feliz día

      Eliminar
  3. Buenas tardes Jose, vaya leyenda mas. bonita, tanto la del callejón del Toro, como de San Fermin. Unas fotografías para mí fue desconocidas. Gracias y no nos abandones.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Mil gracias. Un placer habertelo mostrado y me alegro que te hayan gustado las fotos

      Eliminar

Publicar un comentario