27-6-2026 PUENTE DE ALCANTARA "AEREO"
QUIERO DEDICAR ESTAS FOTOS A MI MUJER Y DECIRLA POR ESCRITO QUE DESCANSE, ELLA ES MARAVILLOSA Y SOY MUY AFORTUNADO PERO HA DE DESCANSAR... La vida te da momentos malos, y NO HAY QUE PODER CON TODO...
Para quien le guste leer, y para los que me seguís a diario os debo una anécdota que prometí que contaría de nuevo sobre este puente y mi abuelo, bueno mi abuelo, y más gente porque si la leéis entera aparte de reíros un rato por la cabezonería del Gen Hernández, os daréis cuenta de las coincidencias de la vida, porque está relacionado con mi mujer también sin saberlo cuando nos conocimos...
Allá va esta historia, AUNQUE SOLO SEA DE FOTOS Y que además es real, quizás un poco adornada por el paso del tiempo pero real al cien por cien.
Y es que mucha gente me pide que vuelva a contar la historia de mi abuelo, el Tío Quiterio de Burguillos… y que sucedió aquí, y lo pongo de nuevo ESPERANDO QUE OS GUSTEN LAS FOTOS, y como recuerdo a todos AQUELLOS MAYORES QUE SE HAN IDO y DE LOS QUE NOS ACORDAMOS A DIARIO POR DIFERENES MOTIVOS… pero mirad el blog, porque aparte de ver fotos bonitas os reiréis un poco.
Pero… Fijaros en la belleza del Puente de Alcántara, siempre con el Alcázar como faro, y con el Tajo a sus pies….
Y es importante que os fijéis en las fotos, en los detalles, y en esta ocasión os recomiendo que os fijéis en las puertas tipo aduana que están a ambos lados del Puente de Alcántara. Y espero que os gusten las FOTOS, que es lo que IMPORTA. Pero hay que ver el blog:
Y aunque solo sea de fotos me han insistido mucho pidiéndome que vuelva a contar esta anécdota de mi abuelo, aunque he de reconocer que creo que mi abuelo o mi padre… se la apropió así que creo que será una leyenda y que de tanto contarla se convirtió en realidad, aunque lo que sí es cierto es la coincidencia del final….doy fe de ello… y si lo recordáis está relacionada con mi mujer, bueno, no lo destripo pero lo recordareis….
Esta es una anécdota o leyenda de mi abuelo relacionada con las fotos (que es lo que importa SIEMPRE) del Puente de Alcántara.
Bueno es de mi abuelo, y más gente porque si la leéis entera aparte de reíros un rato por la cabezonería del Gen Hernández, y de la familia Hernández; os daréis cuenta de las coincidencias de la vida, porque está relacionado con mi mujer también sin saberlo nosotros cuando nos conocimos como ya os he dicho….
Por si alguien le apetece leer allá va esta historia, que además es real, o quizás un poco adornada por el paso del tiempo pero real al cien por cien sobre todo el final en el que coincidimos mi mujer y yo...
Para situar la historia de mi abuelo (el Tío Quiterio de Burguillos) decir que estamos hablando de la época en que para pasar por el Puente de Alcántara había que pagar una especia de peaje o aduana. Era curioso porque este paso por el Puente de Alcántara pertenecía a la familia del Duque de Alba…
Ahhhh, por si alguien no lo sabe Burguillos de Toledo, es un pueblo que está a unos 10 kilómetros de Toledo capital.
La aduana estaba en la Puerta que da al restaurante La Cubana… digamos que es esta QUE VEIS PRIMERO, por donde va gente caminando:
Viajad en el tiempo y observareis que durante muchos siglos en el Puente de Alcántara, al igual que en el Puente San Martín, la Puerta de Bisagra o La Puerta del Vado, etc., se controlaban todos los productos que entraban y salían de la ciudad, siendo requisito imprescindible pagar las tasas o derechos sobre las mercancías establecidas.
Dicho esto, comienzo a explicar más o menos la historia y espero no extenderme mucho y saber explicarlo porque YO SOLO SOY DE FOTOS…
Como digo mi abuelo paterno, el Tío Quiterio, era y vivía en Burguillos viviendo en esas épocas en que trabajaba de lo que iba saliendo, de jornalero, o de cualquier trabajo que sirviera para traer dinero a su casa.
Yo no le conocí apenas, pero era un hombre que apenas hablaba, como yo…. siempre con su boina…, y dicen que le gustaba “un poquito el vino”…
Había en Burguillos un bar, bueno era una taberna en el momento, estaba en la plaza y en la actualidad se mantiene en el mismo lugar pero reformado, y allí pasaban los hombres sus ratos de ocio. Bebían vino, jugaban a cartas o dominó y se entretenían…
De pronto el tabernero se dio cuenta que se le estaba acabando el vino de sus tinajas, así que ante semejante “tragedia” comentó en el bar que si alguien quería ganarse unas pesetas, tenía que bajar a Toledo a comprar vino.
Mi abuelo, tan solicito ante semejante tragedia de acabarse el vino en la taberna…, y con la posibilidad de ganar un dinero extra se ofreció al tabernero y llegaron al acuerdo de que bajaría a Toledo junto a otro burguillano a comprar una arroba de vino (16 litros, importante quedarse con la cantidad…).
Pero vuelvo con mi abuelo Quiterio, para decir que casi llegando al Puente mi abuelo le dijo al otro paisano: me da a mí que estos guardias nos hacen pagar…. Y si les pagamos la ganancia será poca….
Efectivamente, el guarda del Puente de Alcántara les paró y les dijo que debían de pagar las tasas correspondientes…. Y de no ser así no cruzaban este puente de las fotos…
El otro burguillano empezó a rebuscar para pagar, pero…. salió la cabezonería del Gen Hernández, y mi abuelo dijo que NO PAGABA… por sus… narices digamos por ser educado…
“Pues no pasas, le dijo el guarda…, pues no paso dijo mi abuelo…”
Ante tal situación, mi abuelo y su compañero acompañados de la cabezonería habitual, ataron al burro y se sentaron pensando que si pagaban en la aduana se quedaban sin los beneficios del trabajo realizado por la compra del vino, así que mientras pensaban que hacer echaron unos traguitos de vino…
Pasaba el tiempo y el Tío Quiterio y su acompañante seguían bebiendo poco a poco…
Llegó el cambio de guardia del Puente de Alcántara y apareció el señor Juan (el abuelo de mi mujer).
Al llegar el Señor Juan, les vió allí sentados y les preguntó que sucedía, mi abuelo se lo contó, y Juanillo les dijo que cumpliendo su obligación no les podía dejar pasar, pero que les entendía porque si pagaban las tasas se quedaban sin beneficio, entendiendo que tenían una familia que mantener…
Ante la comprensión del señor Juan, a partir de ahora Juanillo, dado que el beber juntos une mucho, Jajajajaja, pues ante tal comprensión por parte de Juanillo, mi abuelo Quiterio le invitó a probar el vino que habían comprado, y Juanillo no podía negarse a tal invitación, jajaja, así que se sentaron los tres a degustar el vino…
El burro enfiló por los terrenos de la actual Academia de Infantería en dirección a Burguillos, y al llegar al pueblo el burro les dejó en la puerta de la taberna…
Claro, el tabernero les pidió el vino pero viendo como venían de “perjudicados” lo entendió, y claro entre mi abuelo y el otro de Burguillos debieron pagárselo… y me imagino que poco a poco…
Y es que desconozco como se lo pagaron pero si sé que mi abuelo yo creo que tenía más miedo a su mujer, mi abuela, la tía Cipriana que al tabernero, jajajaja.
La historia sigue porque Juanillo volvería a su casa también un poco “perjudicado”, pero ya no volví a saber más de él, hasta que…
Hasta que empecé a salir con una chica maravillosa, hoy mi mujer, que al contarla esta batallita, y atando cabos con mi suegro nos dimos cuenta que años atrás nuestros abuelos estuvieron bebiendo juntos una arroba de vino, jajajaja.
Para no liaros y resumiendo, que uno de los guardas (Juan o Juanillo) era el abuelo de mi mujer, y el Tío Quiterio mi abuelo, y más de 50 años después las historias se entrelazaron…
Es un poco larga esta historia pero más o menos fue así, Jajajajaja.
Coincidencias de la vida.
Espero no haberos aburrido mucho, esta es la anécdota que ya os conté y que me pidieron que la volviera a contar PESE A SER SOLO DE FOTOS, y espero que os gusten, que es de lo que se trata…
Recordad que daré a me ENCANTA al leeros…. Los días que no pueda contestar… y que SOLO ESPERO QUE OS GUSTEN LAS FOTOS de este modesto aficionadillo a la fotografía, y para cualquier duda os responderé en mi página de Facebook o en mi blog…Y como siempre os recuerdo que se pueden ver estas cosas y otras más en mi blog, VEREIS MAS FOTOS PRECIOSAS DEL PUENTE DE ALCANTARA, Y UBICAREIS ESTA ANÉCDOTA, ES NECESARIO…
SOLO PRETENDO ACERCAR TOLEDO Y HACEROS SENTIR TOLEDO.
Nunca olvidéis que una IMAGEN vale más que MIL PALABRAS. El componente más importante de una cámara está detrás de ella. Y QUE LOS TEXTOS SON UN ADORNO A MIS FOTOS.
Por cierto si alguien quiere ver todas mis publicaciones, en el blog no se borra nada, y son 13 años a diario, y hay un buscador para encontrar todo lo publicado…
Feliz día.
Para quien le guste leer, y para los que me seguís a diario os debo una anécdota que prometí que contaría de nuevo sobre este puente y mi abuelo, bueno mi abuelo, y más gente porque si la leéis entera aparte de reíros un rato por la cabezonería del Gen Hernández, os daréis cuenta de las coincidencias de la vida, porque está relacionado con mi mujer también sin saberlo cuando nos conocimos...
Allá va esta historia, AUNQUE SOLO SEA DE FOTOS Y que además es real, quizás un poco adornada por el paso del tiempo pero real al cien por cien.
Y es que mucha gente me pide que vuelva a contar la historia de mi abuelo, el Tío Quiterio de Burguillos… y que sucedió aquí, y lo pongo de nuevo ESPERANDO QUE OS GUSTEN LAS FOTOS, y como recuerdo a todos AQUELLOS MAYORES QUE SE HAN IDO y DE LOS QUE NOS ACORDAMOS A DIARIO POR DIFERENES MOTIVOS… pero mirad el blog, porque aparte de ver fotos bonitas os reiréis un poco.
Pero… Fijaros en la belleza del Puente de Alcántara, siempre con el Alcázar como faro, y con el Tajo a sus pies….
Y aunque solo sea de fotos me han insistido mucho pidiéndome que vuelva a contar esta anécdota de mi abuelo, aunque he de reconocer que creo que mi abuelo o mi padre… se la apropió así que creo que será una leyenda y que de tanto contarla se convirtió en realidad, aunque lo que sí es cierto es la coincidencia del final….doy fe de ello… y si lo recordáis está relacionada con mi mujer, bueno, no lo destripo pero lo recordareis….
Esta es una anécdota o leyenda de mi abuelo relacionada con las fotos (que es lo que importa SIEMPRE) del Puente de Alcántara.
Bueno es de mi abuelo, y más gente porque si la leéis entera aparte de reíros un rato por la cabezonería del Gen Hernández, y de la familia Hernández; os daréis cuenta de las coincidencias de la vida, porque está relacionado con mi mujer también sin saberlo nosotros cuando nos conocimos como ya os he dicho….
Por si alguien le apetece leer allá va esta historia, que además es real, o quizás un poco adornada por el paso del tiempo pero real al cien por cien sobre todo el final en el que coincidimos mi mujer y yo...
Para situar la historia de mi abuelo (el Tío Quiterio de Burguillos) decir que estamos hablando de la época en que para pasar por el Puente de Alcántara había que pagar una especia de peaje o aduana. Era curioso porque este paso por el Puente de Alcántara pertenecía a la familia del Duque de Alba…
Ahhhh, por si alguien no lo sabe Burguillos de Toledo, es un pueblo que está a unos 10 kilómetros de Toledo capital.
La aduana estaba en la Puerta que da al restaurante La Cubana… digamos que es esta QUE VEIS PRIMERO, por donde va gente caminando:
Viajad en el tiempo y observareis que durante muchos siglos en el Puente de Alcántara, al igual que en el Puente San Martín, la Puerta de Bisagra o La Puerta del Vado, etc., se controlaban todos los productos que entraban y salían de la ciudad, siendo requisito imprescindible pagar las tasas o derechos sobre las mercancías establecidas.
Dicho esto, comienzo a explicar más o menos la historia y espero no extenderme mucho y saber explicarlo porque YO SOLO SOY DE FOTOS…
Como digo mi abuelo paterno, el Tío Quiterio, era y vivía en Burguillos viviendo en esas épocas en que trabajaba de lo que iba saliendo, de jornalero, o de cualquier trabajo que sirviera para traer dinero a su casa.
Yo no le conocí apenas, pero era un hombre que apenas hablaba, como yo…. siempre con su boina…, y dicen que le gustaba “un poquito el vino”…
Había en Burguillos un bar, bueno era una taberna en el momento, estaba en la plaza y en la actualidad se mantiene en el mismo lugar pero reformado, y allí pasaban los hombres sus ratos de ocio. Bebían vino, jugaban a cartas o dominó y se entretenían…
De pronto el tabernero se dio cuenta que se le estaba acabando el vino de sus tinajas, así que ante semejante “tragedia” comentó en el bar que si alguien quería ganarse unas pesetas, tenía que bajar a Toledo a comprar vino.
Mi abuelo, tan solicito ante semejante tragedia de acabarse el vino en la taberna…, y con la posibilidad de ganar un dinero extra se ofreció al tabernero y llegaron al acuerdo de que bajaría a Toledo junto a otro burguillano a comprar una arroba de vino (16 litros, importante quedarse con la cantidad…).
Una vez comprado el vino y previa cata para ver si estaba picado el vino, decidieron volver al pueblo…
Hago un paréntesis para colocar a otro invitado en esta historia… El Señor Juan, o Juanillo para los amigos… este hombre era el abuelo de mi mujer, y trabajaba de guarda en la Puerta del Puente de Alcántara cobrando ese peaje que había que pagar…
Al Señor Juan, “tampoco le gustaba el vino”… jajajaja…. Soy sarcástico, se ha notado mucho….
Hago un paréntesis para colocar a otro invitado en esta historia… El Señor Juan, o Juanillo para los amigos… este hombre era el abuelo de mi mujer, y trabajaba de guarda en la Puerta del Puente de Alcántara cobrando ese peaje que había que pagar…
Al Señor Juan, “tampoco le gustaba el vino”… jajajaja…. Soy sarcástico, se ha notado mucho….
Pero vuelvo con mi abuelo Quiterio, para decir que casi llegando al Puente mi abuelo le dijo al otro paisano: me da a mí que estos guardias nos hacen pagar…. Y si les pagamos la ganancia será poca….
Efectivamente, el guarda del Puente de Alcántara les paró y les dijo que debían de pagar las tasas correspondientes…. Y de no ser así no cruzaban este puente de las fotos…
El otro burguillano empezó a rebuscar para pagar, pero…. salió la cabezonería del Gen Hernández, y mi abuelo dijo que NO PAGABA… por sus… narices digamos por ser educado…
“Pues no pasas, le dijo el guarda…, pues no paso dijo mi abuelo…”
Ante tal situación, mi abuelo y su compañero acompañados de la cabezonería habitual, ataron al burro y se sentaron pensando que si pagaban en la aduana se quedaban sin los beneficios del trabajo realizado por la compra del vino, así que mientras pensaban que hacer echaron unos traguitos de vino…
Pasaba el tiempo y el Tío Quiterio y su acompañante seguían bebiendo poco a poco…
Llegó el cambio de guardia del Puente de Alcántara y apareció el señor Juan (el abuelo de mi mujer).
Al llegar el Señor Juan, les vió allí sentados y les preguntó que sucedía, mi abuelo se lo contó, y Juanillo les dijo que cumpliendo su obligación no les podía dejar pasar, pero que les entendía porque si pagaban las tasas se quedaban sin beneficio, entendiendo que tenían una familia que mantener…
Ante la comprensión del señor Juan, a partir de ahora Juanillo, dado que el beber juntos une mucho, Jajajajaja, pues ante tal comprensión por parte de Juanillo, mi abuelo Quiterio le invitó a probar el vino que habían comprado, y Juanillo no podía negarse a tal invitación, jajaja, así que se sentaron los tres a degustar el vino…
El caso es que poco a poco, vasito a vasito, entre los tres se bebieron todo el vino, una arroba (16 litros) y se dice que iban ligeramente perjudicados… jajajaja.
Cuando se dieron cuenta que el vino se había terminado, y con un pedal de aúpa, consideraron que allí no hacían nada, y claro ya no tenía que pagar en la aduana porque no tenían nada de vino, pues mi abuelo y su acompañante decidieron regresar a Burguillos, no sin antes saludar efusivamente a Juanillo… menos mal que el burro se sabía el camino… jajajaja.
El burro enfiló por los terrenos de la actual Academia de Infantería en dirección a Burguillos, y al llegar al pueblo el burro les dejó en la puerta de la taberna…
Claro, el tabernero les pidió el vino pero viendo como venían de “perjudicados” lo entendió, y claro entre mi abuelo y el otro de Burguillos debieron pagárselo… y me imagino que poco a poco…
Y es que desconozco como se lo pagaron pero si sé que mi abuelo yo creo que tenía más miedo a su mujer, mi abuela, la tía Cipriana que al tabernero, jajajaja.
La historia sigue porque Juanillo volvería a su casa también un poco “perjudicado”, pero ya no volví a saber más de él, hasta que…
Hasta que empecé a salir con una chica maravillosa, hoy mi mujer, que al contarla esta batallita, y atando cabos con mi suegro nos dimos cuenta que años atrás nuestros abuelos estuvieron bebiendo juntos una arroba de vino, jajajaja.
Para no liaros y resumiendo, que uno de los guardas (Juan o Juanillo) era el abuelo de mi mujer, y el Tío Quiterio mi abuelo, y más de 50 años después las historias se entrelazaron…
Es un poco larga esta historia pero más o menos fue así, Jajajajaja.
Coincidencias de la vida.
Espero no haberos aburrido mucho, esta es la anécdota que ya os conté y que me pidieron que la volviera a contar PESE A SER SOLO DE FOTOS, y espero que os gusten, que es de lo que se trata…
Recordad que daré a me ENCANTA al leeros…. Los días que no pueda contestar… y que SOLO ESPERO QUE OS GUSTEN LAS FOTOS de este modesto aficionadillo a la fotografía, y para cualquier duda os responderé en mi página de Facebook o en mi blog…Y como siempre os recuerdo que se pueden ver estas cosas y otras más en mi blog, VEREIS MAS FOTOS PRECIOSAS DEL PUENTE DE ALCANTARA, Y UBICAREIS ESTA ANÉCDOTA, ES NECESARIO…
ADEMAS SI NO VEIS EL BLOG, NO ENTENDEREIS MUCHAS COSAS QUE OS PONGO, Y OS QUEDAREIS A MEDIAS, YO CREO QUE ES NECESARIO… os lo recomiendo.
SOLO PRETENDO ACERCAR TOLEDO Y HACEROS SENTIR TOLEDO.
Nunca olvidéis que una IMAGEN vale más que MIL PALABRAS. El componente más importante de una cámara está detrás de ella. Y QUE LOS TEXTOS SON UN ADORNO A MIS FOTOS.
Por cierto si alguien quiere ver todas mis publicaciones, en el blog no se borra nada, y son 13 años a diario, y hay un buscador para encontrar todo lo publicado…
Feliz día.
GRACIAS A LOS QUE HABÉIS VISTO HASTA AQUÍ, ES
SEÑAL QUE VALORÁIS LAS FOTOS.
https://joseherfer.blogspot.com/























































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