3-3-2026 MARIA PACHECO MONUMENTO
Afotando y documentando Toledo. 3-3-36. Monumento a María Pacheco. Y la historia de esta GRAN MUJER en mi blog, para verlo TODO es tan fácil como pinchar en las letras azules y os saldrá solo: https://joseherfer.blogspot.com/
Se acerca el Día de la Mujer, Y YO, SIN PRETENSIONES POLITICAS DE NINGUNA CLASE, os quiero hablar en esta semana de GRANDES MUJERES RELACIONADAS CON TOLEDO, Espero que no os moleste, porque pienso que HAY GRANDES MUJERES Y DESCONOCIDAS EN TOLEDO Y EN TODO EL MUNDO, pero hay que ver el blog, sé que os gustará.
Y os muestro este monumento a María Pacheco, a la Leona de Castilla, un monumento que lleva poco tiempo, y que por si alguien no lo sitúa os diré que está enfrente del Alcázar, por donde se accede a la Biblioteca de Castilla la Mancha, pero si veis el blog la ubicáis mejor,
RECORDAROS QUE ENFRENTE DE ESTA ESTATUA, EL PROXIMO 5 DE MARZO, EN LA BIBLIOTECA DEL ALCAZAR SE PRESENTARÁ UN LIBRO SOBRE LA SEMANA SANTA TOLEDANA ILUSTRADO CON FOTOS MIAS, os recomiendo venir, es esta la invitación a la que estáis invitados todos:
Pero vuelvo con María Pacheco, la Leona de Castilla… Por cierto que si veis el blog veréis alguna foto de cuando estaba el monumento sin desembalar como esta por ejemplo jajajaja:
El año pasado os mostré la calle María Pacheco y fuisteis muchos los que me dijisteis que la “Leona de Castilla” se merecía una calle con más enjundia…. Bueno al menos ya tiene una estatua. Y con el significado de estar enfrente del Alcázar… y es que María Pacheco NO RINDIÓ TOLEDO…. Ante el Emperador…
Me duele BASTANTE QUE MARIA PACHECO SEA DESCONOCIDA, una MUJER que no se doblegó ante nada ni ante nadie, y que como puso en su testamento:
“¿Qué saben ellos? A quienes me llaman ignorante respondo que pocos hay entre ellos capaces de superar mis conocimientos. ¿Qué saben ellos?”
“Testamento de María Pacheco”.
Luego os hablo de su monumento, pero recordad que María Pacheco tuvo una ajetreada vida, la recordareis, a la Gran María Pacheco como tras la muerte de su marido Juan de Padilla comandó la defensa de Toledo asediada desde el 1 de septiembre de 1521 por las fuerzas imperiales de Carlos V, por eso este lugar frente al Alcázar está cargado de simbolismo.
María, anticipándose a los disturbios que estallarían en las semanas posteriores, fortificó y dotó su casa de artillería. Finalmente, ya en el año 1522, se vio obligada a rendirse ante el rey Carlos I de España.
Pero sigo diciendo que María Pacheco es una gran desconocida, pocos saben que era descendiente de dos ilustres linajes de la nobleza castellano-andaluza, los Mendoza y los Pacheco, María Pacheco se educó en un ambiente culto, típico del Renacimiento: aprendió latín, rudimentos de griego, letras e historia, y adquirió, como era habitual, un buen bagaje de conocimientos religiosos.
Por su cuna parecía destinada a lucir en una corte señorial o incluso en la de los reyes, pero a los 13 años se acordó su matrimonio con un joven y apuesto caballero toledano, Juan de Padilla, de estirpe menos encumbrada que la suya.
Sin duda, Padilla tenía otras prendas a su favor.
El suegro le mostró predilección ("lo quiero más que a los otros", decía) y todo hace suponer que María aceptó a su marido con agrado. El matrimonio trajo consigo otro cambio: nacida y educada en Granada, María se trasladó primero a Porcuna (Jaén) y tres años más tarde a Toledo, donde Padilla sucedió a su padre como capitán de gentes de armas.
Por entonces, el germen de la revuelta comunera se extiende ya por las ciudades de la Castilla central, entre ellas Toledo, donde se critica agriamente el reparto de prebendas y cargos entre los extranjeros que acompañan al nuevo y joven rey, Carlos I, llegado a la Península en 1517.
Juan de Padilla, igual que María Pacheco, impulsa las ideas que cristalizarán en el levantamiento de las Comunidades.
Ella se deja arrastrar por la vertiginosa corriente popular, en contra de la posición de sus linajes paterno y materno, partidarios del rey.
El nombramiento del flamenco Guillermo Jacobo de Croy como cardenal primado de Toledo agrava la excitación y el descontento social en la ciudad, del que Padilla se hace portavoz.
A partir de junio de 1520, la revuelta comunera es un hecho, y en ella Padilla tendrá un papel protagonista.
Con las milicias de Toledo acude en auxilio de Segovia, amenazada por las tropas reales, y poco después, en la Junta constituida por los comuneros en Ávila, es nombrado capitán general de las tropas rebeldes.
En febrero del año 1521 toma la fortaleza de Torrelobatón. Pero ese éxito es breve. Perseguido por el ejército real, y mientras se repliega a Toro, sus adversarios le dan alcance en Villalar, donde el 23 de abril las tropas comuneras son derrotadas sin paliativos.
Padilla acude en auxilio de Segovia y es nombrado capitán general de las tropas rebeldes. Y allí….
Allí los jefes populares, Juan de Padilla, Juan Bravo y Francisco Maldonado, son apresados y ejecutados inmediatamente. La serenidad y honradez de Padilla se manifiestan en la carta que supuestamente escribió, antes de ser ejecutado, a su mujer, María Pacheco donde la escribe esto:
"Vos, señora, como cuerda, llorad vuestra desdicha, y no mi muerte que, siendo ella tan justa, de nadie debe ser llorada". En sus notas, María se responde a sí misma, vertiendo su desespero: "Me recojo al abismo de mi soledad y amargura".
La ejecución de Padilla remueve los resortes íntimos de la comunera. Su personalidad se convulsiona con la noticia, sus emociones se desbordan. La ciudad de Toledo mira sobrecogida a María, como si ésta fuera su última esperanza y aceptara instintivamente su caudillaje.
Animada por una multitud que la sigue y vitorea, se instala en el ALCAZAR, lugar desde donde el monumento lo divisa, y en un gesto de desafío…
Y vestida de luto, lleva a su hijo en brazos y se hace trasladar en andas. A su lado, reconfortándola, está el obispo de Zamora, Antonio Acuña. Consciente de la situación, inteligente y audaz, María Pacheco no cree en una victoria comunera, pero está determinada a obtener unas condiciones de paz honrosas para Toledo.
Sin embargo, no todos ven con agrado el poder que acapara María. Y es que algunos la acusan de codicia y soberbia.
Para acabar con la resistencia toledana encabezada por María Pacheco, el ejército real asedia férreamente a nuestro Toledo.
Y así durante más de seis meses, donde María Pacheco se encontrará al frente de las operaciones de resistencia y de las negociaciones de paz.
Había muchas revueltas pero solo la granadina María Pacheco consigue mantener a duras penas el orden en Toledo y sostener una oposición armada cada vez más débil. A veces se vale de su condición de viuda y víctima de la guerra ya que iba enlutada por la calle, llevando a su hijo en una mula para mover a compasión y el todo Toledo tenía los ojos puestos en ella, con un respeto enorme sabiendo que ella sola sostenía la guerra.
María Pacheco al límite por el asedio que sufría Toledo se pone al frente de las negociaciones de paz, pero sin fiarse, y mostrándose intransigente.
María no cree en los mensajes del bando imperial, ni en las promesas de paz que proclaman. También toma medidas rigurosas como por ejemplo para pagar a los soldados permite que se confisquen la plata del Sagrario y otras riquezas de la catedral.
Toledo cada vez más asediada, y María está desesperada, finalmente el 25 de octubre de 1521 se firman unas capitulaciones en el monasterio de Sisla entre los comuneros toledanos y el ejército sitiador del Emperador; este podrá entrar en la ciudad y hacerse con el gobierno, pero a cambio se evitan condenas y represalias.
María Pacheco abandona el Alcázar y retorna a su casa en actitud pacífica, satisfecha por el levantamiento del embargo que pesaba sobre los bienes de su esposo. Pero las heridas de la revuelta distan mucho de haberse cerrado.
Un año después, en enero de 1522, mientras en Toledo se celebra la elección del nuevo papa, Adriano I, un niño grita espontáneamente "¡Viva Padilla!".
Los soldados lo cogen para azotarlo, y cuando el padre acude en su auxilio, apresan a este y mandan ahorcarlo. El episodio desgarra la frágil paz social existente en la ciudad.
Pero ahora las fuerzas imperiales controlan la situación. Para evitar la prisión y acaso la muerte, a la comunera no le queda más opción que la huida. A la mañana siguiente, pálida, sin fuerzas, disfrazada de aldeana, sale con una pequeña comitiva por la calle de Santa Leocadia y escapa luego por la puerta de Cambrón.
Ya nunca más retornará a Toledo.
En su huida se detiene en el castillo de Escalona, en busca del apoyo del marqués de Villena, su tío, sin conseguirlo.
Prosigue su marcha hasta La Puebla de Montalbán, donde la acoge momentáneamente otro de sus tíos, Alonso Téllez, señor del lugar.
Luego sigue hasta Portugal, donde espera encontrar asilo; en Braga tiene que vender las joyas que le quedan para subsistir.
El retorno de Carlos V a España en el verano de 1522, tras su elección como emperador, sirve a la pacificación del país, igual que el perdón general que otorga en octubre.
La sentencia se pregona en la plaza de Zocodover y la casa de María Pacheco es demolida y arado el suelo donde se levantaba.
El emperador intentará, incluso, que el rey Juan III de Portugal les entregue a María Pacheco y a los demás comuneros refugiados en su reino; pero al final, aceptará que sea confinada en Oporto.
Es allí donde muere María Pacheco, en mayo de 1531, cuando tiene apenas 35 años. Su último deseo, el de que sus restos reposen junto a los de su amado esposo, no se verá cumplido.
Con María Pacheco desaparece el último símbolo de la causa comunera, pero su figura perdurará durante siglos en la memoria colectiva de Castilla.
Su hermano menor, el poeta Diego Hurtado de Mendoza escribió este epitafio:
“Si preguntas mi nombre, fue María; / si mi tierra, Granada; mi apellido / de Pacheco y Mendoza, conocido / el uno y el otro más que el claro día; / si mi vida, seguir a mi marido / mi muerte en la opinión que él sostenía. / España te dirá mi cualidad, / que nunca niega España la verdad”.
Debido a su peripecia heroica, fue conocida por el pueblo con los apelativos de Leona de Castilla, Brava Hembra, Centella de Fuego y El último Comunero.
María Pacheco es quizás uno de los personajes más importantes que ha tenido Toledo, pero también uno de los más desconocidos.
Una MUJER que no se doblegó ante nada ni ante nadie y que como dijo en su testamento:
“¿Qué saben ellos? A quienes me llaman ignorante respondo que pocos hay entre ellos capaces de superar mis conocimientos. ¿Qué saben ellos?”
Y me parece genial que la MUJER que desafió a un imperio vuelve a alzarse en Toledo, y es que pienso que MARIA PACHECO RENACE FRENTE AL ALCAZAR.
Toledo con este monumento revive la memoria de su comunera más indomable con una escultura que devuelve a María Pacheco el lugar que la historia quiso arrebatarle pero que algunos luchamos para que no se olvide…Y digo que mucho de los problemas de la España actual llegó con la caída de los Comuneros, se habla de la Revolución Francesa, pues esta nada tenía que envidiar pero eso es otra historia…
María Pacheco situada en la plaza del Horno de los Bizcochos, frente al poderoso perfil del Alcázar, no solo embellece el paisaje: si no que restaura una memoria, salda una deuda y despierta un símbolo. E insisto que ojalá nos haga poner en valor a la Leona de Castilla…
La figura, obra del escultor toledano Julio Martín de Vidales, se alza firme mirando hacia la Biblioteca Regional de Castilla-La Mancha. No apunta al pasado, sino al conocimiento. A la memoria compartida. Al futuro. Y lo hace con una mano tendida que invita más a pensar que a luchar, más a dialogar que a resistir. Una mano que, sin embargo, late con la fuerza de quien un día sostuvo a toda una ciudad.
Toledo devuelve a esta granadina de nacimiento su deuda de gratitud con la primera heroína española y con la ciudad que resistió más que ninguna otra. Y esto fue gracias al liderazgo y la valentía de María Pacheco. Un liderazgo que no se ejerció desde la sombra, sino desde el Alcázar, precisamente el lugar que hoy observa la escultura. Allí tomó decisiones estratégicas, mantuvo la moral del pueblo y se convirtió en la última luz del movimiento comunero.
Toledo es la ciudad más comunera de todas y no solo por lo que fue, sino por lo que representó: una ciudad que se alzó contra los privilegios del emperador Carlos V y su regente Adriano de Utrecht.
Una ciudad que no aceptó su destino y que, en pleno siglo XVI, confió en una mujer como líder política y que pese a que no se conozca se llamaba MARIA PACHECO, LA LEONA DE CASTILLA….
No olvidemos que María Pacheco, no rindió Toledo a pesar del descabezamiento de su marido, como ejemplo de fortaleza política en un tiempo que no aceptaba mujeres dirigiendo nada. Fue líder, fue respetada, fue temida.
María Pacheco era el faro.
Por ello esta escultura mira al conocimiento y nos reconcilia con una parte invisible de nuestra historia, la que trabajaron las mujeres. Mira hacia el Alcázar, pero también hacia la Biblioteca Regional en un un gesto que transforma el bronce en mensaje.
Y es que Toledo no mira solo al pasado, sino también a la cultura que la sostiene.
Es por ello que aunque me esté extendiendo de más quiero poner en valor estas fotos y esta gran MUJER, que cinco siglos después, Toledo devuelve a su ciudadana más valiente al centro de su memoria.
Y lo hace en un lugar cargado de significado: frente al Alcázar donde defendió la libertad y los derechos de su pueblo.
La escultura no es un adorno ni un gesto simbólico. Es una rectificación histórica. Es un acto de justicia. Es un mensaje para el futuro. Porque la historia de Toledo no puede entenderse sin ella.
Porque la igualdad, como la memoria, se construye día a día.
Y porque hay mujeres como la 'Leona de Castilla' que nunca deberían haberse marchado de nuestras plazas.
Pero al menos desde diciembre del año pasado (2025) María Pacheco, sobre su pedestal observa el paso del tiempo a la vez que el Alcázar.
Un lugar, su Alcázar, que algunos se lo apropian y es DE TODOS, y desde el cual resistió con determinación inquebrantable, el acoso del Emperador, guardando para simpe la ideología del movimiento comunero.
Y yo no os aburro más, ya ha sido bastante pero ES QUE QUERIA PONER EN VALOR A ESTA GRAN MUJER.
Y si esta semana os hablan de feminismo, no os OLVIDEIS DE LAS PIONERAS EN TODO, y hoy ha tocado a MARIA PACHECO.
Recordad que daré a me ENCANTA al leeros…. Los días que no pueda contestar… y que SOLO ESPERO QUE OS GUSTEN LAS FOTOS de este modesto aficionadillo a la fotografía, y para cualquier duda os responderé en mi página de Facebook o en mi blog…
Y como siempre os recuerdo que se pueden ver estas cosas y otras más en mi blog, INCLUSO TAPADA AUN… ADEMAS SI NO VEIS EL BLOG, NO ENTENDEREIS MUCHAS COSAS QUE OS PONGO, Y OS QUEDAREIS A MEDIAS, YO CREO QUE ES NECESARIO… os lo recomiendo; os dejo la dirección para que pinchéis y os salga solo:
https://joseherfer.blogspot.com/
SOLO PRETENDO ACERCAR TOLEDO Y HACEROS SENTIR TOLEDO.
Nunca olvidéis que una IMAGEN vale más que MIL PALABRAS.
El componente más importante de una cámara está detrás de ella.
Y QUE LOS TEXTOS SON UN ADORNO A MIS FOTOS.
Por cierto si alguien quiere ver todas mis publicaciones, en el blog no se borra nada, y son 13 años a diario, y hay un buscador para encontrar todo lo publicado…
“El verdadero propósito es buscar cada día un ratito de felicidad”
Feliz día.
GRACIAS A LOS QUE HABÉIS VISTO HASTA AQUÍ, ES
SEÑAL QUE VALORÁIS LAS FOTOS.
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